Una Mujer Cananea se puso a gritar
Padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap
Si Jesús hubiera escuchado a la mujer cananea a la primera petición, sólo habría conseguido la liberación de la hija. Habría pasado la vida con menos problemas. Pero todo hubiera acabado en eso y al final madre e hija morirían sin dejar huella de sí. Sin embargo, de este modo su fe creció, se purificó, hasta arrancar de Jesús ese grito final de entusiasmo: “Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas”. » Leer el resto de este Articulo «
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¡Escucha, oh Dios, mi clamor, atiende a mi plegaria!
Te grito desde el confín de la tierra, con el corazón desmayado
(Sal 60)
Fr. Roberto Cabrera Catache OFM
Cuando se acercaba a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazoreo y empezó a gritar, diciendo: “¡Jesús Hijo de David, ten compasión de mí!”. » Leer el resto de este Articulo «
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