Fray Alan Estrada
Estamos tan acostumbrados al ruido que el silencio nos es abrumador. Nuestra vida pasa entre el ruido de nuestras calles, de la televisión, de nosotros mismos, esto ha ocasionado que perdiéramos la capacidad de escuchar y escucharnos. Después vienen los reclamos tales como nadie me entiende, no soy escuchado, etc. Y todo esto es porque vivimos en un mundo lleno de ruidos. » Leer el resto de este Articulo «